Qué le vas a pedir a esa silla, y las preguntas que se lo van a decir.
1Antes de publicar
Contratar rápido no es contratar bien. Casi nadie se va a los tres meses porque no supiera hacer el trabajo:
se va porque nadie escribió qué tenía que lograr ni verificó si encajaba con la forma de trabajar de tu empresa.
Y esa conversación cuesta más de lo que parece: el sueldo pagado, los meses de curva, tu tiempo, y volver a empezar.
Ocho preguntas. Al final sales con una hoja: el reto de esa silla, el número que tiene que mover, lo que sí
puede decidir, y doce preguntas de entrevista con la respuesta que deberías escuchar y la que te debe preocupar.
Imprimible, para que la lleves a tu próxima entrevista o se la pongas enfrente a quien va a ser su jefe.
2La silla
Nada de esto se guarda en un servidor: la hoja se arma en tu navegador.