Desempeño | Nóvament
Desempeño

El curriculum perfecto

Por José Juan Gaytán, Consultor de Atracción de Talento El curriculum perfecto NO existe, pero lo puedes hacer. Miles de Curriculum llegan a los reclutadores, por lo que el simple hecho de que tuyo llegue a tenerlo en sus manos, ya es un factor de suerte. Y si eso ocurre, más vale que tenga el […]

Por José Juan Gaytán, Consultor de Atracción de Talento

El curriculum perfecto NO existe, pero lo puedes hacer.

Miles de Curriculum llegan a los reclutadores, por lo que el simple hecho de que tuyo llegue a tenerlo en sus manos, ya es un factor de suerte. Y si eso ocurre, más vale que tenga el curriculum perfecto, pues no creo que nadie quiera jugarse a no tener al menos la oportunidad de crear un interés en él, para que éste se quede con ganas de conocerte en una entrevista personal.

¿Qué tiene que tener tu CV?

1.-Datos personales:

  • Nombre (Completo), 
  • Teléfono de casa, celular y mail (Actualizados y que más utilices)
  • Dirección (Estado, Municipio, Colonia) 

2.- Objetivo.

3.- Competencias. 

4.- Educación. 

5.- Experiencia profesional (si tienes experiencia laboral hay que ponerla primero, de lo contrario va primero tu Experiencia académica). 

6.- Paquetes y tecnología, (Photoshop, Excel, sistemas que controlas) 

7.- Idiomas (Porcentajes) 

Orden cronológico inverso.

Se recomienda usar el orden cronológico inverso. Es más útil para los reclutadores el poder ver rápidamente lo que estás haciendo en los últimos años. 

¿Qué sí y qué no?

Tu CV es tu carta de presentación, por lo mismo, tiene que impactar para que motive a conocer más de ti.

Lo primero que debes tener claro es que no importa si no tienes experiencia profesional, no todos los puestos la requieren. Incluye tus prácticas profesionales o servicio social. Los datos que debes incluir, NOMBRE DE LA EMPRESA, ACTIVIDADES PRINCIPALES (sé lo más claro y conciso posible), LOGROS (Un logro debe ser reconocido y cuantificable, Un problema que tenías que enfrentar, qué acciones llevaste a cabo, cuáles fueron los resultados y qué competencias utilizaste para cumplir tu objetivo), PERIODO QUE LABORASTE (Mes y año) y  ÚLTIMO PUESTO QUE CUBRISTE.

TOMA EN CUENTA LOS DETALLES, Tipo de la letra, tamaño de letra, Resalta los títulos Importantes, si tienes demasiada Experiencia profesional trata de simplificarlo y poner solo lo más esencial, Nunca evites colocar una fotografía formal esto permite conocer un poco más de tu personalidad, Utiliza siempre los espacios en blanco. 

LOS DETALLES DEL OBJETIVO, En el objetivo tienes que hablar sobre lo que quieres y sobre lo que vas a aportar a la empresa, redáctalo de manera breve y concisa, explica Milagros. No te olvides de hablar un poco de lo que eres, habla sobre tus capacidades y cualidades, Mencionar tus competencias, si no las puedes enlistar en otro apartado.

NO TIENES EXCUSA para presentar o enviar un CV. que tenga faltas de ortografía, es importante que pongas mucha atención a tu mail, si este incluye algún sobrenombre, equipo de fútbol, grupos de música etc., urge cambiarlo, Crea uno profesional, evita colocar todos tus estudios, coloca solo los medio superior y superiores, Evita los colores que hagan mucho que se pierda tu información, NO poner empleos temporales (menores de 3 meses), No menciones hobbies, A menos que sean muy relevantes para el puesto que estás aplicando.

El Exitoso Hábito de la Medición

Por: Daniel Ibarra  Una transformación cultural no tiene sentido si no busca generación de valor. Una de las preguntas más recurrentes que nos hacen es, ¿Cómo hacer tangible la cultura? ¿Dónde está la conexión entre algo intangible como la cultura con la vida plasmada en logros y eficiencia? Nuestra respuesta son los indicadores o “se […]

Por: Daniel Ibarra 

Una transformación cultural no tiene sentido si no busca generación de valor.

Una de las preguntas más recurrentes que nos hacen es, ¿Cómo hacer tangible la cultura? ¿Dónde está la conexión entre algo intangible como la cultura con la vida plasmada en logros y eficiencia?

Nuestra respuesta son los indicadores o “se obtiene lo que se mide”.

En Nóvament ayudamos a la alineación de objetivos en torno a un futuro tangible y medible. “Seremos líderes innovadores”, “Tendremos presencia ampliada en mercados”.

Pero, ¿Cómo medimos “liderazgo”, “innovación”, “presencia”?

Una vez que sabemos a dónde queremos ir, ubicamos el “¿Dónde estamos?”, una situación concreta, objetiva, inobjetable en general, aunque tal vez a detalles discutibles. El “quiero ser líder en el mercado regional”, implica necesariamente, por ejemplo, “¿cuál es mi participación actual de mercado?; el “quiero ser respetado y apreciado por mi servicio”, desemboca en “¿por qué me prefieren (o me rechazan) mis clientes?”.

Tu sueño es la cima del mundo, pero tu cancha es siempre tu cancha

Después, la empresa debe establecer sus límites, su ámbito y sus alcances. Eso no quiere decir que debemos encajonar nuestros sueños, pero como dijo un entrenador de futbol, “llegar a ser el mejor equipo del mundo, siempre estará condicionado a ser el mejor dentro de una cancha que, comparada con el mundo, es pequeña, pero no hay otro lugar donde demostraremos ser los mejores”.

Siempre personal

Luego sigue hacerlo personal y allí es donde la cultura marca una diferencia: valores, principios, creencias. Desde determinar si el talento humano es el indicado (la mayor proporción de “ser indicado” tiene que ver con la actitud; el resto son habilidades y conocimientos); con ese material humano, se determina la cultura traducida en valores y comportamientos.

Y todos esos valores tangibles implican una serie de acciones, hábitos y habilidades con los que se logran objetivos.

Monitorear, medir, corregir y volver a medir…

Medir es un hábito constante. Si no hay disciplina para hacerlo, corremos el riesgo de que el objetivo se diluya. La operación y las urgencias son los peores enemigos de la medición. Cumplir el ciclo nos permite corregir y eso a la larga nos acerca al objetivo.

Todo lo que se visualiza “en abstracto” a futuro, tiene parámetros de medición. El líder de la empresa tiene elementos para deducirlos, porque son parte de sus variables de desempeño de negocio pero es aconsejable que busque ayuda para conseguirlos.

Medir es importante, ¿Cuándo fue la última vez que monitoreaste tu medición, más allá del flujo?

El dinero es importante, desde luego, pero al flujo lo compone el desempeño del negocio y otras variables que deberás elevar a la misma importancia.

Velo de esta forma: medir tu cultura es otra forma de medir tu flujo.

En Nóvament tenemos las herramientas y un equipo de consultores listos para hacerlo personal.