Entrevista a Jesús Pérez, Director General de Nóvament | Nóvament

Entrevista a Jesús Pérez, Director General de Nóvament

¿Qué significa cultura estratégica?

¿Cómo enfrenta tu organización los retos del entorno externo? ¿Cómo razona el trabajo? ¿Cómo cumple objetivos? ¿Cómo vende y cómo atiende a sus clientes? ¿Qué entiende por palabras como “servicio”, “eficiencia”, “resultados”? La respuesta de tu organización a preguntas como las anteriores es su cultura.

¿Por qué es importante?

Si la organización no está preparada para enfrentar los retos, no cumplirá sus objetivos. Implica claridad en cuanto a objetivos a mediano y largo plazo y en saber cómo se está internamente para cumplirlos.

¿Cómo influye la cultura de la empresa en su entorno?

El entorno está afuera de la empresa y no se puede controlar. Cultura también es la capacidad que desarrollan las organizaciones para salir de su zona de confort y enfrentar los retos de ese entorno cambiante; son sus habilidades y actitudes no sólo para subsistir sino para trascender. Cuando trasciende es que está influyendo en su entorno, pero solo las culturas sólidas logran hacerlo.

¿Cómo se lleva el concepto de cultura a la utilidad de la empresa?

A la cultura estratégica la guían los valores y eso deriva en crecimiento, en utilidad. Tenemos dos ejemplos conocidos.

Amazon. Su trascendencia se debe a que el fundador Jeff Bezos fijó valores bien claros: obsesión por atender al cliente, pensar siempre a largo plazo y tener en la organización a personas de excelencia. Por eso el gigante detallista en línea no sólo ha crecido sino es un referente que ha modificado los hábitos de consumo y con ello la economía mundial.

Wal Mart. Desde su primera tienda, Sam Walton la pensó con una idea fija, “¿Cómo doy al consumidor productos de buena calidad a bajo costo?” Ese valor ha movido todas las líneas de liderazgo de la empresa y por ello su modelo ha trascendido.

Estos dos ejemplos nos confirman que tus objetivos dictan tu cultura.

¿Cuánto tiempo lleva implementar un cambio en la cultura estratégica de una empresa para alinear los objetivos de la organización con los del personal y qué estrategias utilizan para lograrlo?

La teoría organizacional dice que entre menos gente hay en una organización es más fácil modificar la cultura y toma menos tiempo; el tamaño de la organización es un factor. Por otra parte, yo he observado empresas muy pequeñas pero que sus líderes batallan mucho para asimilar los cambios. Y ese es el otro factor clave: la capacidad de un líder para cambiar. No son valores absolutos pero definitivamente para que esto fluya el líder y su compromiso con la evolución organizacional son claves.

¿Cómo cambian los resultados de los clientes de Nóvament, una vez que incorporan la cultura estratégica dentro de la compañía?

Si alineamos perfectamente los objetivos a la cultura, tenemos organizaciones que de ser muy internos cuando los enfocamos a ser externos han duplicado sus ventas en dos años. Un cliente que tenía una cultura muy de clan, paternalista, sin exigencia de objetivos, pasó a una cultura más enfocada al cliente: de estar sobreviviendo, en dos años ese negocio está generando más del doble de flujo. Cada caso es diferente pero hemos visto historias de éxito muy de cerca. Un cambio cultural por cambiar no tiene ningún fundamento, debe buscar generación de valor.

¿Cómo puede enfrentar el capitán de empresa el dilema de la excelencia cuando se traduce en sueldos y costos? ¿Cuánto puede llegar a costar la excelencia?

Primero debemos entender que el tema de la excelencia tiene menos que ver con habilidades y mucho más con actitud. He visto muchas empresas que tienen mediocres excelentemente bien pagados y he visto otras con profesionales de excelencia pagados muy mediocremente. La reflexión que se debe hacer es, “¿Quién le aporta a mi cultura?” Si el empresario encuentra un profesional apto para enriquecer y encarnar su cultura, debe esforzarse para contar con él. En el mismo tema, no siempre pagar bien asegura la excelencia. Tampoco se trata de negar la correlación que sí existe entre pagar bien y tener a muy buenos elementos, pero quienes saben pagar también saben que vale la pena hacerlo.

¿Esto de la cultura es para cualquier momento en la vida de la empresa? ¿Cómo “parar el tiempo”, darse una pausa para pensar? ¿Que le dirías a un empresario que piense que lo que dices “está muy padre”, “da para reflexión”, pero “la realidad es que no me puedo detener ahora”?

No es necesario detenerse, pero sí hacerse tiempo. Si piensas que tu empresa no puede darse esos lujos, una de dos: o la estas subestimando o tal vez es más frágil de lo que imaginas. En cualquier caso, algo debe cambiar. Una empresa sin cultura está dejando demasiados factores de su destino a la deriva.

Jesús Pérez es un apasionado de la cultura como impulsor de desarrollo y está convencido de que cuando personas y organizaciones encuentran el propósito de su existencia pueden lograr cosas extraordinarias. Desde Nóvament ayuda a las empresas a descubrir su cultura basadas en sus metas.

  Compartir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *