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Estrategia que aumenta el rendimiento laboral

El Financiero, Lunes 22 de octubre del 2018 pag. 6 César Sánchez, csanchez@elfinanciero.com.mx El diseño de una cultura estratégica y su correcta alineación con los objetivos de la empresa ha permitido a muchas compañías duplicar el tamaño de sus ventas y hasta triplicar su flujo de operación, señaló Jesús Enrique Pérez, director general de Nóvament. [...]

El Financiero, Lunes 22 de octubre del 2018 pag. 6

César Sánchez, csanchez@elfinanciero.com.mx

El diseño de una cultura estratégica y su correcta alineación con los objetivos de la empresa ha permitido a muchas compañías duplicar el tamaño de sus ventas y hasta triplicar su flujo de operación, señaló Jesús Enrique Pérez, director general de Nóvament.

En entrevista, el directivo de la firma regiomontana de consultoría mencionó el caso de una empresa a la que brindan asesoría, que al cambiar su estrategia de atender sólo el mercado interno y enfocarla también al externo, lograron que el flujo operativo se haya triplicado en sólo dos años.

Explicó que un cambio cultural, de cambiar por cambiar, no tiene ningún fundamento y no te lleva a ningún lado, tiene que haber un objetivo claro.

Aclaró que el tipo de cultura que las empresas deben implementar depende de los objetivos que quieran lograr, ya sean mayores ganancias, ventas, presencia en el extranjero o algún otro.

“Al fijar objetivos debemos determinar cuáles son los dos o tres comportamientos de la gente que me van a ayudar a cumplirlos y cuáles son los dos o tres hábitos que tengo que eliminar para que no me estorben”, explicó.

Y es que detrás de los resultados de negocio siempre hay personas, que al sumar la manera de comportarse y actuar, forman una cultura que a veces ayuda o en ocasiones limita el cumplimiento de objetivos.

“Si queremos mejorar nuestros resultados y el cumplimiento de objetivos, debemos entender por qué la gente se comporta como se comporta; por qué desarrolla sus actitudes y cómo estas impactan nuestros resultados”.

Una vez teniendo esto, detalló, podemos saber qué cosas debemos ajustar en el comportamiento de nuestro equipo de trabajo; no solo para cumplir al 100 por ciento los resultados, sino para excederlos.

Enfrentar el miedo al cambio

El Financiero, Miércoles 3 de octubre del 2018 pag. 7 César Sánchez, csanchez@elfinanciero.com.mx Muchas empresas tienen miedo al cambio, sin embargo, en todo mercado siempre habrá riesgo e incertidumbre, por lo que estas variables no deben frenar sus planes de crecimiento, señaló Jesús Enrique Pérez, director general de Nóvament. Explicó que los resultados de un [...]

El Financiero, Miércoles 3 de octubre del 2018 pag. 7

César Sánchez, csanchez@elfinanciero.com.mx

Muchas empresas tienen miedo al cambio, sin embargo, en todo mercado siempre habrá riesgo e incertidumbre, por lo que estas variables no deben frenar sus planes de crecimiento, señaló Jesús Enrique Pérez, director general de Nóvament. Explicó que los resultados de un negocio son multifactoriales, hay muchas variables que incluyen en sus resultados, pero es cuestión de enfoque, si el objetivo es flujo hay  que ver qué indicadores hay que mejorar para elevar el flujo.

Por ejemplo, con la llegada de López Obrador a la presidencia de la República, hay muchos empresarios y directivos de empresas, -alrededor  de un 20 por ciento-que aún lo ven con mucha cautela, los domina el miedo y se paralizan, no piensan en crecer y mucho menos en invertir. “Pero también hay otro segmento de empresarios que dicen que ya les tocó José López Portillo, De la Madrid, Carlos Salinas, y dicen, esto no me va a detener, y dicen tengo que aprender a capotearlo, ahí están el 80 por ciento de los directivos y empresarios”.

“Ellos ven el cambio presidencial como una variable más que no controlan, pero tienen que atender. Dicen, tengo que prepararme para ver qué hacer y ver qué va a pasar y tomar las medidas adecuadas para que mi negocio siga bien informado y creciendo”, explicó en entrevista.

Nóvament es una firma regiomontana líder en consultoría estratégica y humana, tiene como objetivo apoyar a que las empresas logren sus resultados esperados, a través de tener a la gente correcta, con la actitud correcta.

El consultor reiteró que las empresas deben tener un objetivo a largo plazo para poder enfrentar lo que viene hacia adelante y que el negocio trascienda. Recordó que actualmente con la velocidad de los cambios, la probabilidad de que el negocio muera es muy alta. “Tiene que ver con el tema de la evolución del Ser Humano”.

El Origen de la Confianza

Todo grupo formado por seres humanos, para funcionar, necesita de ese sentimiento que nos permite descansar, apoyarnos en las habilidades y en la buena voluntad de los demás. Todos necesitamos CONFIANZA. Si no hay confianza, llega la tensión, el desgaste mental de una imaginación demasiado ocupada, que puede llegar a visualizar todo tipo de adversidades. […]

Todo grupo formado por seres humanos, para funcionar, necesita de ese sentimiento que nos permite descansar, apoyarnos en las habilidades y en la buena voluntad de los demás.

Todos necesitamos CONFIANZA.

Si no hay confianza, llega la tensión, el desgaste mental de una imaginación demasiado ocupada, que puede llegar a visualizar todo tipo de adversidades.

Ahí es donde la confianza se convierte en un factor de paz mental.

Y eso que no hemos empezado a hablar de la confianza como elemento en las relaciones humanas. Para desgastarnos, muchas veces nos basta con torturarnos por las circunstancias que están fuera de nuestro control.

Tengamos algo siempre presente: La confianza empieza con nosotros mismos.

Los grandes líderes han sido personas confiadas, primero, en sí mismos. Supieron lo que sabían y podían hacer para lograr sus respectivas metas. Y al darse cuenta de sus limitaciones – ya sea de conocimiento, tiempo o capacidad – confiaron en alguien más.

Cuando la confianza en sí mismo va más allá de lo normal, significa que el ego ya entró como levadura a sacar las cosas de proporción. Muchos individuos y líderes olvidan que son limitados e incurren en un exceso de confianza. Sin saberlo, ellos están cimentando su propio fracaso, que tarde o temprano les llegará.

Un factor de balance es la humildad, ese justo medio donde no se confía de más en sí mismo, pero tampoco se confía de menos.

Cuando el líder reconoce para qué es bueno, fácilmente puede apoyarse y confiar en los demás. ¿Cómo se rompe la confianza?  Cuando una de las partes no cumple con las expectativas.

En mi experiencia trabajando con líderes y empresarios, hemos identificado tres factores fundamentales:

1.- Evaluar si la persona tenía claras las expectativas sobre su desempeño. ¿Le dijimos con claridad lo que esperábamos en tiempo y forma? ¿Se dio por enterado? ¿Se establecieron unidades de medición?

2.- Determinar con honestidad si elegimos bien al nuevo integrante de nuestro equipo; si tiene el perfil correcto para las funciones que se le asignaron. Dejar fuera de esta evaluación la relación personal o la recomendación de algún familiar o amigo. Cuidado cuando el ego nos impida reconocer el error de haber contratado a alguien.

3.- Corroborar la compatibilidad de todos los integrantes de nuestro equipo con los valores de la organización, en lo que somos, en lo que creemos y en lo que hacemos todos los días. No es lo mismo llegar a trabajar solamente para recibir un sueldo a saberse parte de un proyecto empresarial que impactará la vida de muchas personas. Hay que decirlo aunque nos duela: Si no hay compatibilidad, difícilmente habrá remedio.

Y si usted es líder, empresario o ejecutivo, le tengo una noticia: Estos tres factores son su responsabilidad. Usted es el origen de la confianza.

Sobre cada uno de estos factores comentaremos en una próxima colaboración.